La mujer en el trabajo: ¿Sólo es cuestión de machismo?©

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Introducción

En este trabajo de investigación, estaré planteando la situación de la mujer en el trabajo. Hay muchas personas que aún no conocen la historia acerca  de la mujer a través del tiempo, y que aunque no lo parezca, la situación no ha cambiado mucho. La situación se debe a cuestión de género, como las personas han sido criadas y con qué mentalidad. A pesar de que la tecnología ha avanzado, y los tiempos han cambiado, algunas mentes siguen intactas. Muchas mujeres lo llaman “machismo”, sin embargo muchos hombres alegan que así debe ser, que fue adoptado de sus padres o qué para eso se casaron. ¿Será machismo realmente o va más allá de ello? Es por ello que investigaré de dónde proviene la conducta, de qué consistía, que alegan los hombres, los cambios que han ocurrido, el salario que ganan las mujeres, la discriminación, el cuidado del hogar y el acceso femenino al trabajo. Además de ello, estaré hablando de como las mujeres han aumentado (en porciento) un poco en el ámbito laboral, pero aunque ha aumentado, no ha sido lo suficiente, es menos de la mitad.  Mi punto en la investigación será exponer que ser una fémina  nunca debería obstaculizar las aspiraciones  ocupacionales que tengas. Mi punto será que las mujeres reclamen y defienden sus derechos, como cualquier hombre, porque cada ser uno es libre de escoger y de hacer lo que quiera con su vida.

Hipótesis

La situación que se quiere resolver en este trabajo investigativo, es que la mujer tenga igualdad de privilegios que los hombres. Sin embargo, estaremos hablando de la historia, de dónde proviene la mentalidad de que las mujeres no necesitan trabajar, que se deberían quedar en casa cuidando de sus hijos. No necesitas ser una mujer para cuidar un niño, porque también está el padre. Los hombres deberían darse cuenta de que al ellos decir que los niños son la tarea de las mujeres, se están diciendo a ellos mismos que son incapaces de cuidar a su propio hijo. Queremos entender el por qué los salarios de las mujeres son menores que los del hombre, cuándo están desempeñando ambos el mismo trabajo. No se trata de educación, porque aunque la mujer tenga más estudios, recibe menos salario que el hombre. Quisiera saber por qué prefieren contratar antes a un hombre que a una mujer, por su condición de quedar embarazada. Me gustaría resolver en este trabajo investigativo, el  gran obstáculo que encuentran las mujeres en el ámbito laboral. Les resulta muy difícil acceder a trabajos masculinos y, en caso de que lo consigan, les cuesta mucho caer en las promociones de la empresa. Normalmente cuando tenemos que dar una queja en algún restaurante, decimos: “¿Cuál es el gerente?, ¿Podrías traerlo?” no nos referimos hacia una mujer, teniendo en mente de la que la mayoría de las personas con puesto, son hombres.

Desarollo

Antiguamente, las mujeres que pertenecían a la nobleza y a la alta burguesía no se les permitían trabajar, tenían que encargarse de su familia. Sin embargo, las clases bajas, como eran criadas y campesinas, sí. Ayudaban a sus maridos en el campo y se encargaban de las tareas domésticas y del cuidado de los hijos, pero no se les reconocía tampoco como trabajadoras. Casarse era lo único que podían hacer, esa era la mentalidad de la mayoría de las mujeres.  La educación y otros factores de movilidad social, estaban vedados para las mujeres. Lavar, cocinar y cuidar niños, no figura en las estadísticas laborales. La revolución industrial cambió la forma de encarar la sociedad. Las mujeres se integraron al mundo laboral.

La primera vez que la mujer  trabajó, era vista como algo raro, y a la hora de realizar un trabajo, se les exigían más obligaciones en el contrato que a los hombres. ¡Un total abuso! A pesar de todo lo que la mujer ha avanzado en el mundo laboral, todavía sigue existiendo discriminación hacia estas. Si buscamos en la historia, una de las voces de protesta más enérgicas fue la de Olympe De Gouges. Ella fue autora de la Declaración de los Derechos de la Mujer y de La Ciudadana, en 1791.  Este documento reclamaba para las mujeres los mismos derechos políticos que disfrutaban los hombres. Sin embargo, Olympe no tuvo éxito. De Gouges, fue muerta decapitada en la guillotina, en plena vorágine del terror revolucionario. Pocos años después, Napoleón, sometió  a la mujer aún más en la autoridad masculina. El 19 de septiembre de 2005 se estrenó en el Teatro Empire de Buenos Aires, la obra de Olimpia De Gouges o la pasión de existir. Dicha obra fue de Margarita Borja y Diana Raznovich, editada en 2011, De Gouges nos dejó un gran legado. El cuidado de los niños siempre ha recaído en la mujer y, todo por la “tradición”.  Hoy en día, algunos gobiernos proporcionan  cuidos para que las mujeres  puedan trabajar. Estas ayudas, varían de un país a otro. Aunque también, hay países que la conciliación entre trabajo y familia no es contemplada.

Aunque la mujer provea  recursos financieros, los siguen considerando como un recurso complementario, como si su esfuerzo no significara mucho. Incluso, en familias donde la mujer aporta lo mismo o aún más que el varón, no se considera importante, y hasta los hombres se sienten amenazados por eso. A pesar de que ambos trabajen fuera del hogar, se siguen considerando la labor doméstica y el cuidado de los niños, como tareas de la mujer. El hombre todavía pretende que cuando la mujer salga del trabajo cansada, le cocine y atienda a los hijos, que comience a limpiar y le tenga todo ordenado. Lo que no ven es que muchas mujeres que trabajan,  se sienten mal al no poder cuidar de sus hijos. Muchas no tienen el capital y dependen de su madre, de sus abuelos o algún familiar para que cuide de ellos.  Son muchos sacrificios que la mujer hace para poder trabajar y sostener a su familia. La mentalidad del hombre ha cambiado un poco a través de los años, y no por reflexionar acerca de que la mujer puede trabajar al igual que ellos, si no por que la economía actual no está para que una casa sea sostenida por solo un salario, por ello es que los hombres han tenido que ser un poco más flexibles y dejar a sus mujeres trabajar. Sin embargo, no están siendo justos, y no colaboran en mucho. Por ejemplo, conozco de muchos hombres que salen desde la mañana a trabajar y llegan en la tarde esperando a que su comida esté caliente y servida para cuando ellos lleguen, y si de lo contrario no está, comienzan a pelear y convierten de eso en la Tercera Guerra Mundial con su esposa.

Yo entiendo que al igual que las mujeres, los hombres podrían sacar carne del refrigerador, adobarlo y hacerla. Muy pocos hombres toman conciencia de  que si ambos trabajan, lo justo es compartir tareas. Esto provoca un estrés en las mujeres, ya que se les exige eficacia tanto en el mundo laboral como en sus funciones domésticas. Esto ya es causante de separaciones y divorcios, la mujer ya está asumiendo su posición y reclaman que si pueden trabajar y encargarse de su hogar sola, ¿para qué necesitan a un marido? En Puerto Rico, las mujeres constituyen cerca de un 45% de la fuerza laboral, según el Departamento de Trabajo y Recursos Humanos en el 2005. Muchas de éstas siguen siendo víctimas de algún discrimen o de violencia en el empleo. Las formas más comunes de discrimen son: la segregación ocupacional por género, la desvalorización del trabajo doméstico, “el techo de cristal”, la diferencia salarial, el hostigamiento sexual y el menor acceso al financiamiento y apoyo empresarial. En la segregación ocupacional por género, se clasifica entre si la persona es hombre o mujer, y se subestima la mujer para la realización de muchos trabajos y se selecciona al hombre para trabajos de mayor demanda y de mejores salarios. En la desvalorización del trabajo doméstico, vemos que es no reconocer la labor social de la mujer en las tareas domésticas en el hogar. La doble responsabilidad de trabajar asalariadamente y en el hogar, lo que se considera como una doble jornada. Esto restringe la oportunidad de ascensos y reconocimientos. El techo de cristal, es la barrera que impide que las mujeres tengan puestos de alta jerarquía.

Las mujeres ocupan más plazas profesionales, pero los hombres ocupan más plazas directivas. Con la diferencia salarial, los hombres reciben un mayor salario aunque tenga la misma educación y preparación que una mujer. Cuando se habla del hostigamiento sexual se habla de cualquier tipo de acercamiento físico, verbal o sexual no deseado. Muchas veces, las mujeres se ven con esta situación y no pueden hacer nada, porque la persona que la está atacando es su jefe, gerente o hasta el dueño de la empresa. ¡La mujer no es un objeto sexual! Cuando una mujer desea comenzar un negocio propio, también le es un impedimento por la falta de historial ocupacional o de crédito que las limita a la hora de conseguir financiamiento o crédito.

Buscando estadísticas, con relación a la preparación académica de la mujer, se reflejó que efectivamente las mujeres estamos más preparadas que los hombres. Cuando se refiere a un grado asociado, mientras que el hombre obtuvo una cantidad de 1,644 grados conferidos en instituciones universitarias, la mujer obtuvo una cantidad de 2,845 grados. Cuando se refiere a un bachillerato, mientras el hombre obtuvo una cantidad de 5,782, la mujer obtuvo la cantidad de 11,347. En la maestría, el hombre obtuvo 1,493, sin embargo, la mujer sobrepasó con 3,695. En el doctorado, el hombre alcanzó 72, y la mujer, 183. Estos resultados fueron alcanzados por el Consejo de Educación Superior de Puerto Rico, en el 2005. A pesar de que vemos que la mujer, definitivamente está mejor académicamente, no ha sido su carta de triunfo, puesto a la desigualdad. ¿Sabías que en Puerto Rico el 97% de las secretarias y el 94% de las trabajadoras domésticas son mujeres?

Hay siete leyes que protegen a la mujer del trabajo. La ley núm. 100 del 30 de junio de 1959, protege al personal empleado y a los aspirantes a empleo contra el discrimen por razón de edad, raza, color, sexo, origen social o nacional, condición social, matrimonio, ideas políticas o religiosas. La ley núm. 69 del 6 de julio de 1985, establece que será ilegal que un patrón suspenda, rehúse a emplear, despida, o de cualquier forma discrimine con respecto al sueldo o términos de condiciones por razón de género. La ley núm. 212 del 3 de agosto de 1999, ordena a las agencias e instrumentalidades públicas a desarrollar e implantar planes de acción afirmativas para garantizar que no se discrimine contra el personal o las personas aspirantes a empleo por razón de género. La ley núm. 3 del 13 de mayo de 1942, prohíbe despedir, sin justa causa, a una mujer embarazada. No es justa causa el que la mujer, durante su embarazo, incurra en menor rendimiento del trabajo. Reconoce, además, el derecho de las trabajadores a tener una licencia por maternidad de 8 semanas. La ley núm. 184 del 3 de agosto de 2004, extiende el período de licencia de maternidad hasta 12 semanas y otorga una licencia de paternidad por cinco días laborales a partir del nacimiento de la criatura. La ley núm. 217 del 29 de septiembre de 2006, reconoce el impacto de la violencia doméstica en los centros de trabajo y requiere a los patrones públicos y privados, establecer e implantar un protocolo para manejar situaciones de violencia doméstica en el lugar de trabajo.

El año 1975 fue declarado Año Internacional de la Mujer por la ONU (Organización de las Naciones Unidas).   Desde el 19 de marzo de 1911, cada 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, celebración que fue originada en Dinamarca, y ahora se celebra en distintos países y partes del mundo. En el año 2011 Naciones Unidas comenzó a poner consignas dedicatorias a las jornadas del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, en el año 2015 el lema fue: “Empoderando a las Mujeres, empoderando a la Humanidad: ¡Imagínalo!”.

Conclusión

En conclusión, los derechos de la mujer están sumamente claros. Tenemos siete leyes que protegen a la mujer de discrimen. Las mujeres somos las más preparadas académicamente para una posición de alta jerarquía, y de buen salario, sin embargo, la mentalidad de que la mujer sólo es para la labor doméstica no ha cambiado. ¡La mujer no es objeto sexual ni una esclava! La mujer puede ser más allá de una secretaria y ocupar puestos directivos. Aunque últimamente vemos más mujeres que antes trabajando, el mundo laboral continúa dándoles privilegios y prioridad a los hombres. La mujer necesita más ayuda del país, y no económicamente, si no en apoyo. El gobierno debería tener como prioridad tener cuidos para los niños de mujeres que sean madres solteras, hasta que salgan de su trabajo. La visión del ser humano es que un trabajo para la mujer podría ser vendedora de perfumes o de accesorios. Hay mujeres en la política, en las leyes, en la medicina, en la ciencia, en las comunicaciones, ¡no sea ignorante, expanda sus horizontes! Yo prefiero que mi país tenga más mujeres profesionales y trabajadoras. Si usted es del típico hombre que utiliza la biblia para afirmar que la mujer es de su propiedad y puede utilizarla como esclava, está muy equivocado, en incluso le responderé utilizándola. En la biblia, en Génesis 2:18-24 dice que, Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada varona, porque del varón fue tomada. Pero esto no quiere decir que el hombre tenga propiedad de la mujer o que sea menos del hombre porque si la hubiera hecho de un hueso del pie, podríamos patearlas a todas. Si hubiese sido de la cabeza, sería superior. Por eso fue hecha de la costilla, para ser compañera, debajo de un brazo, para protegerla, y  al lado del corazón para amarla, pero sobre todo respetarle y darle valor. Si la hubiera formado de tierra, no podría dar a luz. Ni tú, ni yo, hubiésemos nacido.  De éste trabajo aprendí el origen de la situación del trabajo en la mujer, de cómo las mujeres adineradas no se les permitía trabajar. Aprendí las distintas leyes que existen para proteger a las mujeres y que a pesar de que la gente aún discrimina, las leyes están, y sólo es cuestión de que la gente las ignora. También aprendí sobre Olympe, que fue una mujer que luchó por los derechos en la política de la mujer hasta que murió por la misma causa. Por último, quiero recalcar que ha llegado la hora de rechazar los estereotipos profesionales, aun cuando siga siendo una tarea harto difícil. Desde luego que comenzar a pensar diferente, es un gran paso al mejoramiento social de nuestro país.

Referencias

(2012). La mujer en el trabajo. Recuperado de: https://mujereneltrabajo.wikispaces.com/La+mujer+en+el+trabajo

Oficina de la Procuradora de las Mujeres. (2010). Las mujeres en el mundo laboral. Recuperado de:

http://www2.pr.gov/agencias/mujer/MaterialEducativo/Documents/Las%20Mujeres%20en%20el%20Mundo%20Laboral/LasmujeresMundoLaboralindd.pdf

Wikipedia: La Enciclopedia Libre. (2010). Emancipación de la mujer. Recuperado de:

https://es.wikipedia.org/wiki/Emancipaci%C3%B3n_de_la_mujer

2015 ©Derechos Reservados de Sarcasmo Intelectual

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