Pobres comedores escolares, pobre alimentación.

                 El asunto de dejar a los estudiantes salir para consumir alimentos fuera del plantel escolar podría ser un dilema. Podrían basarse en la seguridad y en el peligro al que pueden enfrentarse, sin embargo, el peligro lo tenemos hasta en nuestra propia casa. No obstante, considero que el estudiante debería tener la oportunidad de elegir que quiere comer y en dónde. Baso mi perspectiva en tres razones principalmente: pocas porciones de alimentos en la bandeja del comedor escolar, higiene y calidad de los alimentos. Es por ello que estaré planteando cada situación.

                Primeramente, deseo recalcar la noticia publicada en el periódico El Nuevo Día acerca de la poca porción que se da en los comedores escolares. En octubre del año pasado, en una escuela en Las Piedras, una madre reportó que sus hijos no estaban siendo bien alimentados. La acusación la hizo Raquel Matos Sánchez, madre de dos estudiantes de undécimo grado de la escuela superior Florencio García de Las Piedras. “A cada rato llegaban a casa muertos de hambre y yo les decía que tenían una solitaria en el estómago. Ellos me contestaban diciéndome: “Mami es que están sirviendo bien poco”. Yo les decía que como ellos están en crecimiento, tenían la percepción de que lo que les sirven es poco”, comentó Matos Sánchez. Puedo comentar, basado en mi experiencia, que esto es algo verídico y que se vive en nuestras escuelas. La comida siempre es escasa, pero hace tiempo en el desayuno, me sirvieron un pedazo de pan, leche y ya.  Esto demuestra lo poco eficiente que son los comedores escolares.

                No obstante, la calidad e higiene de sus alimentos no es buena. En agosto del año pasado salió también en el periódico: “Federales confiscan 73,000 libras de arroz infectado con gorgojo.” Se señaló que uno de los almacenes en el que enfrentaron problemas fue el de Ponce. El gorgojo es un escarabajo de color marrón o negro. Se puede llegar a la conclusión de que no hay higiene por que en ningún momento hubo alguna inspección para verificar que esa comida estuviera en buen estado. Según la Escuela de Agricultura de la Universidad de Kentucky, esto tardaría en formarse un mes, lo que confirma la poca higiene de los comedores escolares.

                Cabe recalcar que los estudiantes no se sientes satisfechos con la comida del comedor. Uno de los cambios que influyeron en la baja matrícula en el consumo de alimentos es el cambio de arroz regular a arroz integral. No muchas personas consumen este tipo de alimento, lo cual no motiva a los estudiantes. Hice una encuesta a undécimo y duodécimo grado de mi escuela. Aunque ya esperaba esos resultados, quería estar segura de que lo que pienso es lo que ocurre en la escuela y tuve mucha razón. Resulta que el 52% de las personas encuestadas va algunos días al comedor. Según ellos, la principal razón es porque no siempre ofrecen algo bueno. El 88% dijo que deberían dejar a los estudiantes salir a comer afuera. El otro 12% no está de acuerdo y se basa en dos razones: “El comedor ofrece comida gratis y hay que ser agradecidos” y “Los alimentos del comedor no se pueden perder”.  Técnicamente es razonable su punto de vista, sin embargo, puedo defender mi punto diciendo que aunque se restrinja la salida de estudiantes, no será un motivo para aumentar las personas que asistan al comedor. ¿Por qué? Las personas no están complacidas con la comida que se ofrece, esto lo confirma la encuesta que refleja que el 63% define a la comida como “regular”. Lo más criticado ha sido el arroz y el cambio a alimentos integrales. Además, aunque la comida sea gratis, no da una porción adecuada lo cual provoca que algunos estudiantes (los he visto) consuman en el comedor y luego en la tienda de la escuela.

                Es por esto y más que considero que los estudiantes deberían dejarlos salir afuera, al menos en escuela superior. En escuela superior estamos un poco más maduros y podemos ser más responsables. Cada individuo debería escoger que alimento consumir, entiendo que es un derecho. ¿La comida se desperdicia? Quizá, pero eso pasa hasta en nuestras casas, por eso no puede ser excusa. Un punto muy importante es que cuando vas al comedor escolar y dices que no quieres las frutas (por ejemplo), te dicen que tienes que llevar una fruta mínimo. Tú sabes que no te la comerás, ellos también lo saben, así que incluso en el comedor se desperdicia comida. Otros alegan que no asisten por la repetición de alimentos (siempre dan lo mismo). Además, no todos tienen el mismo plan alimentario. Es por esto que todos debemos escoger donde queremos comer. El comedor no está apto para nosotros.

References Referencias

El Nuevo Día. (2015). “Federales confiscan 73,000 libras de arroz infectado con gorgojo”. Recuperado el 2 de mayo de 2016 de:

http://www.elnuevodia.com/noticias/locales/nota/federalesconfiscan73000librasdearrozinfectadocongorgojo-2081762/

El Nuevo Día. (2015). “Se quejan de la cantidad de comida en la bandeja escolar”. Recuperado el 2 de mayo de 2016 de:

http://www.elnuevodia.com/noticias/cazanoticias/nota/sequejandelacantidaddecomidaenlabandejaescolar-2111631/

*No se pretende menospreciar la comida ofrecida por los comedores escolares. Se espera concienciar a las personas acerca del status de los mismos y exigir la oportunidad de dejar salir a los estudiantes para consumir alimentos fuera.

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