Los cuatro puntos me los metes en la gaveta

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Extraído del blog: “Puberty Take Two”.

Muchos habrán leído el título de esta columna y pensarán: “Uy, pero que cafretona y poco culta”, ¿no? Pero hoy vengo con ese llamado y siendo así lo vuelvo uno de “mis quotes” de vida. Yo me siento poco satisfecha con la población adulta y el gobierno de este país donde creen que la gente se define por cosas que realmente son insignificantes. Estaba rebuscando en artículos noticiosos el día que reconocieron a 1,763 jóvenes por “Excelencia Académica” y los 10 estudiantes que habían alcanzado la puntuación más alta del College Board, el 16 de mayo de 2016. Según la noticia publicada en el periódico Metro, dice que Rafael Román Meléndez (secretario de Educación) al final de su discurso de bienvenida dijo: “Ustedes jóvenes, representan lo mejor de la escuela pública. Ustedes son esperanza para nuestro país.”

Para ser franca, yo siempre he sido una estudiante de excelentes calificaciones y siempre había pertenecido al Cuadro de Honor en la escuela elemental. El patrón continuó hasta que por varias situaciones en mi vida, en la escuela intermedia bajé mi promedio a 2.97. Yo sé lo que es bajar de allá arriba hasta acá.  Quizás no sea un bajón tan “wow” pero de 3.97 a 2.97 en un año (en noveno grado), ¡contra! Sin embargo, esto no me detuvo para subir mi promedio ahora en la superior. Mis metas eran entrar a la Universidad del Sagrado Corazón, hospedarme y graduarme con Alto Honor. Actualización: Entré a la universidad con dos becas, me mudo el 13 de agosto y fui Alto Honor (con todo y la carga de mi clase graduanda).  Ah, y soy miembro del Congreso de Líderes de Puerto Rico, ganadora del Simposio de Periodismo Científico de la universidad y  participado en congresos internacionales. Como ya dije, fui presidenta de mi clase graduanda de cuarto año, ofrecía talleres a jóvenes de mi edad, escribo artículos en mi blog, entre otros.

¿Qué les quiero decir con esto? Yo me superé y fue difícil porque atravesé momentos personales fuertes durante estos cuatro años. Me gradué con Alto Honor, pero tampoco fui cuatro puntos. Mi intención no es restregarle en la cara a nadie mis éxitos pero sí voy a utilizar mi historia en defensa de las personas que como yo han luchado, han pasado por muchos problemas y no se les reconoce. Actualmente solo se le felicita y reconoce a los brillantes y les llaman “la esperanza del país”. Que quede claro, nada en contra de ellos. Qué bueno por ustedes chicos, pero ustedes no son el futuro de aquí. El futuro de nuestro país somos todos los jóvenes en conjunto aportando y luchando por el mismo.

A Grade

Extraído de: Brigham Young University.

Dime, ¿de qué vale que seas cuatro puntos si todo te lo dan fácil, no tienes responsabilidades externas y solo tienes que estudiar y ya? ¿Qué hay de los deportistas, los bailarines y los cantantes? Esos que andan con dos bultos, el escolar y el de la práctica. Que salen cansados para ir a una práctica hasta sabrá Dios qué hora para bañarse, comer, hacer cosas en la casa y ponerse a estudiar. ¿Qué hay de los que tienen otras responsabilidades o son la cabeza del hogar porque sus padres están ausentes o están delicados de salud? ¿Y los que trabajan y estudian tampoco?  ¿Acaso no serán parte del cambio también?

Si no nos darán becas ni reconocimientos a los de 3.99, los de 2.99, o los de hasta 1, no lo hagan, pero no depositen toda su confianza en sus Jimmy Neutron porque muchos de ellos se quitan hasta empezando la universidad. Vamos a demostrarles que sin ayudas vamos a salir hacia adelante. Los cuatro puntos no te harán mejor ser humano, no darán de comer a nadie, no te garantizan el mejor trabajo. Estoy segura de que si esta sociedad de mente distorsionada no nos hubiesen metido al sistema que corremos por una letra o una puntuación, nadie se mataría por ella.

Andamos corriendo tras ellas porque si no, no nos ayudan, no nos dan becas y tanto que las necesitamos hoy día. Estas deberían ser entregadas a base de una evaluación completa. Vamos a ser más rigurosos con ellas, vamos a ver primero sus actividades extracurriculares, sus trabajos voluntarios, vamos a exigirles más como personas, no solo “intelectualmente”. En mi caso, si adjuntan en un papel todo lo que he hecho y lo que ha hecho una compañera de excelentes notas podrán ver qué pesa más el área social.

Un día le preguntaron a una compañera que ella hacía (de actividades que no fueran estudiar) y no sabía ni qué contestar porque no hacía nada más. A los únicos que sí “sacaría de la lista” sería a aquellos que no se conforman con solo estudiar y ya y realizan otro tipo de labor que aporte. Pero, ¿entonces pueblo? Repitan conmigo: “Soy más que una calificación.” A última hora esos se me van a tener que meter los cuatro puntos a la gaveta porque a la hora de la verdad, si se siguen dejando llevar por eso, no serán nada ni nadie. Porque al último instante, los cuatro puntos solo van a coger polvo en su gaveta.

References Enlaces externos:

  1. Artículo noticioso, periódico Metro: http://www.metro.pr/noticias/reconocen-a-miles-de-estudiantes-de-excelencia-academica/pGXpep!GgEguGxBqAUK2/

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